Una residencia puede estar en una ciudad o puede ser de una ciudad. La diferencia se ve en cosas concretas: si los niños de los colegios entran por su puerta, si se coordina de verdad con los hospitales de referencia, si los vecinos saben lo que pasa dentro. Doña Juana lleva más de 23 años en la calle Cruz Roja, en pleno centro de Palencia, y este artículo cuenta qué significa eso en la práctica: con quién colaboramos, cómo, y cómo puedes participar tú.
Hay también una razón de fondo que va más allá del sentimiento: el nuevo modelo de cuidados de Castilla y León (la Ley 3/2024) señala la integración comunitaria como parte de la atención. Una residencia cerrada sobre sí misma ya no es solo triste: es un modelo caducado.
¿Qué significa ser una residencia «de barrio» en el centro de Palencia?
Significa, para empezar, geografía: estamos a un paseo de las casas de la mayoría de nuestras familias. Esa cercanía cambia la vida del residente más de lo que parece, las visitas espontáneas de media hora existen aquí y no existen en un centro a 10 kilómetros de la ciudad, y mantiene a la persona en su mundo: su ciudad, sus fiestas, su gente.
Y significa historia. En 23 años, por esta casa han pasado cientos de familias palentinas. Los vínculos que eso crea no se improvisan: hoy recibimos a hijos de antiguos vecinos, a conocidos de residentes de hace una década, a familias que vienen «porque aquí estuvo mi tía y la cuidaron bien». En una ciudad del tamaño de Palencia, la reputación no la construye el marketing: la construye el boca a boca de dos décadas.
¿Cómo nos coordinamos con el sistema sanitario?
La atención de nuestros residentes no termina en la puerta del centro. Cuando una persona necesita atención hospitalaria, el equipo sanitario de Doña Juana (médico geriátrico y enfermería) prepara y acompaña la derivación con los hospitales de referencia de Palencia, y a la vuelta organiza la continuidad de cuidados: medicación actualizada, pautas del alta, rehabilitación con nuestra fisioterapeuta.
Esa coordinación es especialmente valiosa en dos momentos que conocemos bien: el ingreso urgente tras una hospitalización, cuando la familia necesita una plaza con atención sanitaria en días, y la rehabilitación tras un ictus u otra estancia hospitalaria, donde el trabajo conjunto entre hospital y residencia marca la recuperación.
¿Con quién colaboramos en la ciudad?
- Colegios de Palencia. Las actividades intergeneracionales que unen a nuestros mayores con escolares.
- Parroquia y comunidad religiosa. La misa semanal en el centro mantiene un vínculo que para muchos residentes es parte esencial de su vida.
- Asociaciones y entidades sociales.
- Servicios sociales. Trabajo habitual de nuestra trabajadora social con los servicios sociales municipales y de la Junta en trámites de dependencia y coordinación de casos.
¿Cómo puedes participar tú?
Tres puertas abiertas, seas familia, vecino o entidad:
- Familias: en Doña Juana no hay «horario de visitas» estricto ni zonas vedadas; podéis comer con vuestro familiar y sumaros a actividades señaladas. Las fiestas y celebraciones son de todos.
- Colegios, asociaciones y grupos: si tenéis una propuesta de actividad conjunta: música, lectura, encuentros intergeneracionales, escuchamos. Las mejores ideas de nuestro calendario nacieron así.
- Personas que quieren dar su tiempo: el voluntariado se valora caso a caso, con el criterio de siempre: que sume a los residentes y respete su intimidad. Pregunta por dirección.


